domingo, 23 de julio de 2017

DESNUTRICIÓN EN MÉXICO




Una buena nutrición es la base de la supervivencia, la salud y el desarrollo infantil. Los niños bien alimentados están mejor preparados para crecer y aprender, para participar en las comunidades y colaborar con ellas, así como para resistir posibles enfermedades, desastres y otras crisis globales.(1)


Sin embargo, para los millones de niños que padecen malnutrición, la realidad es dura. Cada año, alrededor de tres millones de niños mueren a causa de esta enfermedad. Para muchos otros, la malnutrición crónica acaba desembocando en retrasos en el crecimiento, un problema irreversible que, literalmente, atrofia el crecimiento físico y cognitivo de los niños.



Datos de la desnutrición en México:

- En el 2012, sólo el 38% de los recién nacidos fueron alimentados con leche materna durante la primera hora de vida, y tan sólo 14% recibieron leche materna exclusiva durante los primeros 6 meses. (UNICEF)

- En el 2012 en todo el país 2.8% de los menores de cinco años presentaron bajo peso, 13.6% mostraron baja talla y 1.6% desnutrición aguda (emaciación). (ENSANUT)



- De 5 a 11 años, presentaron una prevalencia nacional combinada de sobrepeso y obesidad en 2012 de 34.4%, 19.8% para sobrepeso y 14.6% para obesidad. (ENSANUT)

- En 2014, 55.2% de los niños y niñas de entre 2 y 5 años de edad, vivían en pobreza y 13.1% en pobreza extrema. Además, 60.5% de ellos presentaba carencias en el acceso a la seguridad social y 25.8% en el acceso a la alimentación. (UNICEF)

- Hasta el 2014, 1.5 millones de niños y niñas menores de 5 años se encuentran en desnutrición crónica. En el caso de los niños de 0 a 5 años que habitan en hogares indígenas, la prevalencia de desnutrición crónica es de 33.1 comparada con el 11.7 de los hogares no indígenas. (UNICEF)





Actualmente en México, padecemos distintos problemas de salud a causa de una mala alimentación. Cuando esta es excesiva deriva en obesidad y sobrepeso. Cuando la alimentación es deficiente, problemas como la desnutrición y la deficiencia de micronutrimentos se hacen presentes. Se conoce como desnutrición a las afecciones que ocurren cuando el organismo no recibe o absorbe los nutrimentos suficientes.


Las consecuencias y repercusiones en la salud dependen del nutrimento que falte en el organismo. La enfermedad más común en México es la anemia.

La anemia se origina debido a una deficiencia de hierro en el organismo. La mayor prevalencia de anemia en nuestro país la sufren los niños de 12 a 23 meses de edad, seguidos por los niños en etapa preescolar. Algunas de las consecuencias de la anemia son el menor desarrollo, cognitivo, motor y capacidad para solucionar problemas. También presentan menor habilidad al leer y escribir, de lenguaje y aritmética. Todo esto se resume a que lo niños con anemia presentan mayor dificultad para concentrarse en clase y en otras tareas diarias.

Debido a la disminución de las funciones del sistema inmune, los niños desnutridos y con anemia son más susceptibles a padecer enfermedades infecciosas y a sufrir retraso en el crecimiento físico.
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Su prevención depende de una buena alimentación, cuanto más temprano, mejor. Algunos pasos para prevenirla son:

· Alimentar a los recién nacidos únicamente con leche materna los primeros seis meses de vida.

· A partir del sexto mes comenzar con una alimentación complementaria que incluya alimentos ricos en hierro como carnes, hígado, cereales precocidos, espinacas, acelgas y frijoles.

· A partir del primer año incluir alimentos de cada uno de los tres grupos en la dieta diaria de los niños (verduras y frutas, cereales y leguminosas y alimentos de origen animal).

· Vigilar y monitorear el crecimiento de los niños. Acudir al médico en caso de que los niños muestren alguna baja en su actividad física, si se les nota en cansados o si la falta de apetito se vuelve un tema recurrente.

La salud y futuro de los niños está en las manos de sus padres y la prevención comienza desde su nacimiento. Una dieta correcta, complementada con actividad física, es crucial para el buen desarrollo de los niños.

BIBLIOGRAFIA: ENSANUT


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